Rodrigo es respetuoso, tiene miedos y dudas como cualquier persona pero al mismo tiempo tiene pasión y compromiso gracias a los valores inculcados por su familia, no solo en la música sino que también en cualquier cosa que se proponga. Lleva capacitándose en la Universidad del Valle de Guatemala con tercer año de Licenciatura en música. Trabajó como encargado de la Librería San Juan donde aprendió valores de trabajo como: la puntualidad, orden y liderazgo (este último le sirvió mucho, porque hasta ese momento, siempre terminaba dependiendo de alguien). A pesar que la música estuvo acompañándolo en su vida con: 3 años de coro infantil, 5 en marimba y 4 en la Orquesta Sinfónica Juvenil nunca la tomo en cuenta como primera opción profesional. Dando como resultado un desastroso primer semestre de Ingeniería, que lo hizo reaccionar y dedicarse a su pasión más que a la necesidad de hacer dinero de forma infeliz. Tuvo una bonita experiencia dando clases de música con pre primaria y primaria. Aunque su pasión no era dar clase, siguió haciéndolo para tener más confianza en sí mismo y transmitir ese mensaje a los chiquitos. Durante el año restante se encuentra tocando y haciendo música con una banda llamada «Merlín» donde toca la batería y voces complementarias, así como también está aprendiendo inglés a través de cursos por internet. Esta cociente que la música es un medio muy complicado para vivir así que ha estado enviando curriculums para intentar trabajar pero no la cae ni una mosca. Un día su madre lo llevo al mercado para que lo ayudara con los pesados ingredientes de un rico y delicioso almuerzo para hacer en casa, cuando se encontró con un rotulo interesante del programa «Valentina» del cual no estaba totalmente seguro de su propósito pero sea cual sea sabía que solo le podría dejar aprendizaje y seria poco lo que perdería. Espera que con la ayuda del proyecto y la colaboración de su persona pueda salir una persona preparada que podrá conseguir un trabajo que pueda financiar su educación, hobbies y sueños póstumo
